viernes, 20 de noviembre de 2015

EL CEREBRO ADICTO






El cerebro adicto 


El cerebro es una de las partes del cuerpo más complejas y delicadas. Del cerebro dependen los sentimientos, la manera de pensar, nuestro mundo interior y la capacidad de relacionarnos con otras personas. Las drogas inciden de manera directa sobre él e interfieren en su funcionamiento. Las drogas actúan sobre el sistema límbico, que está en la parte más interna del cerebro, y provocan una sensación artificial de placer. Sin embargo, el cerebro no está preparado para recibir estos estímulos. El uso repetido de drogas afecta al funcionamiento del sistema límbico e inicia el proceso de adicción.

Una droga es una sustancia que puede modificar el pensamiento, las sensaciones y las emociones de la persona que la consume. Las drogas tiene la capacidad de cambiar el comportamiento y, a la larga, la manera de ser.

Algunas drogas se consideran legales y otras, ilegales. La consideración de un tipo de droga como legal (como sucede con el alcohol o el tabaco) implica tan solo una regulación diferente de la producción y de la comercialización, y en ningún caso quiere decir que no sea peligrosa.

Todas las drogas comportan un riesgo y no existe consumo alguno que pueda considerarse totalmente seguro. El riesgo resulta de la combinación de tres factores: los efectos que provoca la sustancia, la manera de utilizarla (dosis, forma de administrarla, efectos que quieren obtenerse con ella) y la vulnerabilidad del consumidor.

Las drogas no solo perjudican a la persona que las toma. A su alrededor muchas otras personas padecen sus consecuencias. Las drogas interfieren en la relación con el entorno, la familia y el trabajo, y pueden llegar a comprometer seriamente el proceso de aprendizaje, especialmente en el caso de los jóvenes y adolescentes. Además, las drogas incrementan el riesgo de sufrir todo tipo de accidentes.

Por todo ello, además de las consecuencias individuales, es toda la sociedad (en mayor o menor medida) la que sufre los problemas de las drogas. Y estos problemas son de todo orden: sanitario, económico, cultural, de inseguridad, etc.

No es extraño, por lo tanto, que las drogas supongan una preocupación colectiva ni que, para hacer frente a sus consecuencias, muchos países hayan puesto en marcha políticas de prevención y rehabilitación, con un elevado coste económico.

En un mundo globalizado, cada vez es más difícil distinguir entre países productores y países consumidores de drogas. En la actualidad, los países consumidores también producen (plantas y drogas sintéticas), mientras que en las zonas de producción primaria (de opio o de hojas de coca) el consumo aumenta día tras día. Además, desde hace mucho, hay drogas legales (como es el caso del alcohol) que se producen y consumen en gran parte del planeta.

Por otro lado, los grupos que se benefician con el tráfico ilegal han desarrollado formas muy complejas de producción, comercialización y blanqueo de los beneficios económicos, que han terminado por involucrar a una buena parte de los países.
Consecuentemente, también ha sido necesario establecer convenios y acuerdos internacionales de colaboración para afrontar la situación.



cambios que las drogas provocan en el cerebro

                
Afectan la comunicación del cerebro.
Interfieren la manera en la que las neuronas normalmente envían, reciben y procesan la información.
La adicción es una enfermedad del cerebro que repercute en la vida social, familiar y personal de quien la padece.

Alteran la producción de neurotransmisores.

Algunas drogas como la marihuana y la heroína tienen una estructura muy parecida a la de algunos neurotransmisores que nuestro organismo produce de manera natural. Por ello engañan a las neuronas y las activan de manera anormal.
La dopamina, neurotransmisor que se libera cuando hacemos algo que nos gusta mucho, como ver a alguien que nos atrae o subirnos a un juego mecánico, se libera de 2 a 10 veces más que lo que produce normalmente nuestro cuerpo. Esto ocurre casi inmediatamente después de consumir drogas como anfetaminas o cocaína.
Este efecto de la dopamina es tan poderosa que motiva fuertemente a las personas a consumir drogas repetidamente. Sin embargo, esta sensación es artificial y pasajera.
Las drogas afectan el delicado equilibrio que el sistema nervioso mantiene en el interior del organismo y con el medio que lo rodea; restablecerlo, cuando es posible, no es tarea fácil, pero tampoco imposible.

Modifica los sistemas cerebrales relacionados con sentirse bien.
Los alucinógenos disocian la conciencia, engañan al cerebro y le hacen creer que existen imágenes, sonidos y colores que no existen.
De igual manera que bajamos el volumen del radio cuando está muy alto, el cerebro se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina produciendo menos o evitando que las neuronas reciban grandes cantidades de este neurotransmisor.

Alteran funciones del pensamiento.

Los cambios en el cerebro ocasionan, entre otras cosas:
  • ·       Dificultad para tomar decisiones.
  • ·       Disminución de la memoria y la atención.
  • ·   Cambio repentino de un estado de ánimo a otro, por ejemplo, de la tranquilidad a la angustia.
  • ·       Pérdida de la habilidad para aprender nuevas cosas.
  • ·      Alteración de los sentidos, y ver el mundo distorsionado o escuchar cosas que no existen.



Durante gran parte del siglo pasado, los científicos que estudiaban el abuso de drogas trabajaban a la sombra de poderosos mitos y conceptos erróneos acerca de la naturaleza de la adicción. Cuando los científicos comenzaron a estudiar el comportamiento adictivo en la década de 1930, se pensaba que las personas adictas a las drogas carecían de moral y de fuerza de voluntad. Estos puntos de vista moldearon las respuestas de la sociedad ante el abuso de drogas, tratándolo más como un fracaso moral que como un problema de salud, lo que llevó a poner énfasis en el castigo y no en la prevención y el tratamiento. Hoy en día, gracias a la ciencia, nuestros puntos de vista y nuestras respuestas ante las adicciones y otros trastornos causados por el consumo de sustancias han cambiado drásticamente. Los innovadores descubrimientos sobre el cerebro han revolucionado nuestra comprensión del consumo compulsivo de drogas, lo que nos permite abordar el problema de manera eficaz.

Como resultado de la investigación científica, sabemos que la adicción es una enfermedad que afecta el cerebro y la conducta. Hemos identificado muchos de los factores biológicos y ambientales y estamos comenzando a investigar las variaciones genéticas que contribuyen al desarrollo y al avance de la enfermedad. Los científicos usan estos conocimientos para desarrollar enfoques eficaces de prevención y tratamiento que reduzcan el impacto negativo que el abuso de drogas causa en individuos, familias y comunidades.

A pesar de estos avances, muchos hoy en día no entienden por qué las personas se vuelven adictas a las drogas ni de qué manera estas modifican el cerebro, propiciando su consumo compulsivo. Este folleto tiene como objetivo cubrir ese vacío de conocimiento, proporcionando información científica acerca de la enfermedad de la drogadicción. Esto incluye las numerosas consecuencias nocivas del abuso de drogas y los enfoques básicos que se han desarrollado para prevenir y tratar los trastornos ocasionados por el consumo de sustancias. En el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), creemos que una mayor comprensión de los conceptos básicos de la adicción posibilitará que la gente tome decisiones informadas en sus vidas, adopte políticas y programas basados en la ciencia que reduzcan el consumo y la adicción a las drogas en sus comunidades, y apoyen la investigación científica, que permitirá mejorar el bienestar de la nación. (Volkow)

Tipos de drogas

·        
·         Depresores: alcohol, sedantes, disolventes volátiles.
·         Opioides: morfina, heroína.
·         Alucinógenos: LSD, cannabis.



Efectos crónicos a largo plazo y efectos a corto plazo

Largo plazo: Diversas enfermedades como cirrosis hepática, cáncer de pulmón, infección por hepatitis B y C

Corto plazo: Muerte por sobredosis, accidentes debido a defectos en la coordinación física, suicidios, agresiones




                                       
CONSEJOS PARA AYUDAR A UNA PERSONA ADICTA

No intentes convencer a un adicto de que abandone el alcohol o las drogas cuando este intoxicado/a. Debes comprender que las ganas de seguir consumiendo por parte de un adicto, van a ser más fuertes que los regaños, súplicas o lágrimas de alguno de sus seres queridos que infructuosamente intenta convencerle de que abandone este mal camino.
 Por norma general, el adicto llega a vislumbrar que sus intoxicaciones dañan a algunos de sus seres queridos y a medida que más le solicitan que no consuma, se va a rebelar y a continuar consumiendo para demostrarles que sabe lo que hace y que va a dejar de consumir cuando quiera y no cuando se lo digan.

No le digas mentiras. Es mejor enfrentar los hechos con honestidad. Háblale de que estás enterado/a de su consumo de drogas y alcohol, de las consecuencias negativas y de que existen algunas soluciones, mismas de las que ya se debe de estar informado/a.

No lo califiques de vicioso/a o de persona débil, sin fuerza de voluntad.
Menciónale que tiene un problema y que puede ser atendido a tiempo.

A la mayoría de los adictos les causan culpa y vergüenza los actos de mal juicio que cometen intoxicados y si se les insiste en que lo que padecen es solo un problema, se sentirán menos incómodos y probablemente soliciten ayuda.

No lo sobreprotejas. Permítele que enfrente y arregle las consecuencias negativas de sus actos.

No lo amenaces con algo que no vas a cumplir o que solamente cumplirás de modo momentáneo.
Muchos adictos siguen consumiendo y creando problemas dentro de la casa ya que saben que sus seres queridos no les van a cumplir sus amenazas o que solamente lo harán por un corto período de tiempo.
Procura no discutir ningún tema importante cuando se encuentre intoxicado/a.
Los sentimientos de culpa que tienen los impulsan a tratar de arreglar o manipular todo a su favor y así evitar las consecuencias de sus actos de mal juicio.

OPINIÒN PERSONAL

Nuestros antepasados se drogaban o se estimulaban con drogas naturales como el peyote o la marihuana, para aguantar jornadas muy duras de trabajo. Algunos sacerdotes lo hacían para llegar a hablar con los Dioses y se tenían como uso medicinal, para curar ciertas enfermedades. Al pasar de los años se prohibieron con el argumento de que provocaban muertes, de ahí deriva que las drogas son dañinas para la salud.
Hasta el día de hoy hay drogas naturales y drogas sintéticas, que son derivadas de las naturales y algunas hasta hace poco estaban incluidas en medicamentos para el resfriado común.

En muchas culturas el auge fue tal que las empezaron a industrializar, le dieron el poder de ser más adictivas por lo tanto más dañinas.
Se dice que el gobierno de EU las prohibió para que su valor incrementara, en las provincias de Medio Oriente la heroína tenía tanto valor que las economías dependían de ello. Así la población anglosajona habida de tener estimulantes para sentirse bien y para olvidar sus problemas, las empezó a consumir.

Hasta en el deporte, las drogas son tan sofisticadas que la ciencia actual no las puede detectar tan fácilmente en atletas en algunos casos ya que son combinadas de manera que puedan alterar resultados en laboratorio.
Las personas que empiezan a consumir una droga lo hacen en su mayoría jóvenes, ya sea por moda, por imitación, por aceptación, o por curiosidad. Al probarlas tienen esa sensación de estimular los sentidos, y así consumen cada día más, lo que provoca una adicción.

El cuerpo se adapta fácilmente a las drogas. El cerebro actúa de tal forma que requiere de un consumo en mayor cantidad.

El daño que se consigue no solo es a la salud, socialmente se ha visto que las drogas afectan el entorno familiar, laboral y de convivencia, generando en los adictos un aislamiento que los lleva a vivir en la calle y muchas veces sin tener la opción de apoyo o ayuda.

Al considerar a las adicciones como una enfermedad, podemos considerar que son tratables y que puede llegar a superarse con el tratamiento adecuado y la atención de personas capacitadas.






lunes, 19 de octubre de 2015

¿Qué es ser un estudiante en línea?

¿Qué es ser un estudiante en línea?

La educación abierta y a distancia ha tenido sus transformaciones con el tiempo, antes al escuchar este sistema nos venía a la mente el correo, las televisiones, y diversos medios que nos permitían su uso, aunque si bien es cierto era una opción para continuar y/o concluir nuestros estudios, quedaba limitado a un cierto número de personas. Debido a los avances tecnológicos  hoy en día contamos con suficientes recursos que nos permiten una mejora en la educación abierta y a distancia, poniéndola al alcance de muchos más.

El incremento en el uso de los teléfonos celulares y la introducción del internet, hacen que poco a poco hayamos incluido a nuestra vida cotidiana el manejo de las redes sociales y de ésta enorme red de comunicación que nos abre un mundo de posibilidades no sólo en el lugar donde habitamos, sino a otros países.

Debido a esto, la educación a distancia y en línea hoy en día se encuentra en un gran auge, puesto que nos permite desde cualquier lugar, ya sea en la casa u oficina, en los horarios que podamos dedicarles el tiempo de calidad, y con el acceso a la información, iniciar con una licenciatura, posgrado o nivel técnico, siempre buscando un crecimiento tanto personal como laboral.

Se cuenta con maestro en línea, asesoría, nos proporcionan sitios a donde buscar la información y se brinda un seguimiento.

Despejando dudas, interactuando con compañeros en línea, y compartiendo conocimientos se podrá lograr un mayor éxito en este sistema.

No es fácil, pero considero que con compromiso y responsabilidad, podemos lograr concluir satisfactoriamente este proyecto.